Yuna (seudónimo) trabaja en algún lugar de Tokio. Da la impresión de ser seria y educada, pero detrás de sus ojos se esconde una bestia feroz. Sólo oler una polla la convierte en una persona completamente diferente. Porque ella misma solicitó el trabajo, deseando correrse una y otra vez con su gran polla favorita. Ella extiende su lengua de serpiente perforada, que es difícil de imaginar desde el exterior, y comienza a lamer la polla. Ella suavemente...