Los servicios de reparto ya no son lo que eran. En un esfuerzo por compensar la pérdida de ingresos, parece que algunas repartidoras han empezado a pluriemplearse. Parece que se pasan el día exprimiendo semen, metiendo sus regordetas nalgas en pantalones ajustados, montándose a horcajadas en las entrepiernas de los clientes masculinos desde los asientos de sus bicicletas y contoneando afanosamente sus caderas ...... Es imposible resistirse a un argumento de venta tan seductor, y los rumores se extienden ......