Kitada, un hombre divorciado de unos cincuenta años, está obsesionado con merodear por el vertedero poco iluminado de su edificio de apartamentos. Hace caso omiso de la clasificación de basuras y abre las bolsas de basura con una mueca de desprecio en la cara. Su comportamiento errático hace que la portera, la Sra. Nitori, frunza el ceño y se enfade cada vez más. Le advierte que "se vaya", pero los ojos de Kitada son como los de una serpiente que muerde a su presa. Su enfado no sirvió de nada. Con un "contrato" falsificado en la mano, Kitada realiza un hechizo hipnótico. El corazón de la señora Nitori es controlado poco a poco por él, y...