Mishima está descontenta con los egoístas hábitos sexuales de su marido. Tras un apasionado rato con su mentor, despierta a la verdadera felicidad. Al principio, parece sentirse culpable hacia su marido, pero poco a poco le perdona y se transforma en una criatura sensual que sólo busca el placer. Finalmente, se vuelve totalmente adicta a la intensidad del sexo...