Kanae, de diecinueve años, trabaja como chica de los carteles en la tienda de bento de su familia. Su hermano, un año mayor que ella, trabaja en una fábrica. A menudo recibe encargos de su hermano y llega a conocer bien a sus compañeros de trabajo. Un día la invitan a un cóctel al que también asistirá su hermano y, aliviada, acepta encantada. Sin embargo, resulta ser una trampa. Le ponen somníferos en la bebida y se queda dormida, pasando de hombre en hombre.