Mi mujer está embarazada y sale de cuentas en breve. Es su primer hijo y está muy nerviosa. Mi suegra, quizá consciente de su ansiedad, la ha estado apoyando. Una semana antes de dar a luz, mi mujer se puso de parto. En contraste con el pánico que sentimos mi mujer y yo, mi suegra estaba muy tranquila. Resultó que el bebé no nacería ese día, así que dejamos a mi mujer en la consulta de la comadrona y nos fuimos a casa. Entonces mi suegra nos invitó a tomar algo. Pensé: "No sé qué hacer...".