Una experimentada detective es detenida tras una operación encubierta fallida e interrogada en SM. La desnudan, dejando al descubierto sus amplios pechos. Su valiente postura sólo despierta el deseo de piedad del sádico. La azotan sin piedad mientras grita como una masoquista. Por mucho que gritaba, nadie acudía en su ayuda. Le clavaron una cuerda en la parte baja de la espalda, le sujetaron los pezones con pinzas de la ropa para causarle dolor y le pusieron un enema para que experimentara el placer inmoral de ser maltratada. No hay vuelta atrás en el placer de ser abusada...